Con las manos en "la maza"

En esta entrega vamos a hablar de una de las partes mecánicas ocultas de la bicicleta, la criquera de la rueda libre, uno de los lugares que sólo los más arriesgados se atreven a desarmar y reparar.
La curiosidad es uno de los motores que nos impulsan a hacer este tipo de trabajos, sólo que en ocasiones puede hacernos cometer errores irreversibles. El segundo motor es el ansia de reparar, que va a ser el que nos ayude a encontrar la solución. Pero también es posible que antes de adentrarte en este nuevo mundo leas esta nota, prepares tus herramientas especiales y te armes de paciencia para la microcirugía.
Nuestro trabajo: desarmar una maza trasera para quitarle el juego a la rueda libre cuando tiene mucho desgaste:

1. Para controlar el desgaste haremos movimientos laterales en el piñón, como indica la foto, en busca de juego libre. En ocasiones no se tratará solamente de este juego, sino que también percibiremos, al girar la rueda, un sonido exagerado de la criquera cuando dejamos de pedalear, que puede deberse a falta de lubricación.

 

   

 

 2. Para desarmar el eje de la maza nos hará falta un juego de llaves de conos números 14 y 17 y en algunos casos de 15, depende de la maza de que se trate.

3. Para desarmar la rueda libre o criquera tenemos que fabricarnos una llave especial, reformando una llave tubo de 21 mm con anclaje de media pulgada. En la foto podemos ver, a la izquierda, una llave tubo normal, mientras que las dos de su derecha ya están reformadas con la amoladora y un disco de corte fino. El dibujo final de esta reforma consiste en imitar las ranuras que tiene la pista de la rueda libre.

  4. En el caso de que tengamos que desmontar la rueda libre del núcleo de la maza  para reemplazarla (cuando ya no admite reparaciones) necesitaremos una llave alen de 10.

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Retiramos el guardapolvo del lado contrario de la rueda libre.

 6. Desarmamos el eje de la maza (siempre del lado contrario a la rueda libre) con las dos llaves de cono.

 

 

 

 

 

 

 

 

7. Ahora deberemos desmontar el eje de la maza del lado contrario a la rueda libre.

8. Caerán las bolillas, las cuales pondremos sobre un paño junto al eje.

 

 

 

 

 

 

 

 

9. Haciendo palanca con un destornillador retiramos el guardapolvo de la criquera.

 10. Limpiamos bien la grasa del interior de la pieza, de modo que queden bien a la vista las ranuras donde insertaremos nuestra herramienta especial de tubo.

 

11. Presentamos nuestra llave especial y, de ser necesario, le hacemos los últimos retoques con la amoladora o con una lima de mano como para que encastre exactamente en las ranuras.

12. Para aflojar la pista donde ruedan las bolillas, tenemos que afirmarnos bien y tener en cuenta que la rosca es inversa, es decir se afloja hacia la derecha. En este punto de la reparación tenemos que prestar mucha atención, ya que este tipo de piezas están clavadas y para aflojarlas siempre hay que darle como un movimiento en seco al accionar la herramienta (no basta con hacer fuerza en el sentido indicado.)

13. Retiramos la pista.

14.   Observamos el interior de la rueda libre. Se van a ver las bolillas superiores y una serie de arandelas micro (de menos de 1 mm) que sirven como espaciadores entre la tapa y la rueda libre.

15. Colocar un paño limpio sobre todo el conjunto y con mucho cuidado volteamos la rueda para que salga lo que está suelto.

16. Finalmente tendremos la rueda libre en dos partes. Por un lado la carcasa y las bolillas en el paño y por el otro la rueda con el núcleo y las tres partes que forman la criquera (sus dos pestañas, a las que escuchamos siempre trabajar con su famoso ruidito, y el resorte que las hace funcionar, que es como un aro de acero que abraza a todo el conjunto.)

17. Las microarandelas.

18. Retiramos el aro de acero que abraza a las pestañas de la criquera.

19. Llegados a este punto, para trabajar debemos usar un rayo afilado en la punta, el que nos va a permitir llegar a lugares donde las manos no pueden hacerlo. Limpiaremos todo el conjunto con kerosene y un pincel de mecánico (que es de cerdas plásticas y duras), ayudándonos con el rayo afilado para los lugares recónditos.

20. Ahora deberemos observar el estado de las pestañas, de las pistas donde ruedan las bolillas y de las bolillas. En caso de que el conjunto esté muy deteriorado, habrá que reemplazarlo (existe como repuesto de Shimano, sólo que el costo es muy semejante al de una maza completa, por lo que recomiendo hacer este tipo de trabajos sólo en mazas de alta gama.) Para sacarlo, lo haremos con la llave alen de 10.

21. Es el momento de volver a armar la criquera. El primer paso es engrasar la pista donde van las bolillas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

22. Acá iniciamos el proceso que los mecánicos denominan “pintar las bolillas”. Colocamos las bolillas en una tapa y con el dedo engrasado “atrapamos” algunas de ellas.

23. Colocamos esas bolillas en la pista que previamente habíamos engrasado.

 

24. Acomodamos las bolillas en la pista con el rayo. En total debe quedar un especio libre no mayor a media bolilla.

25. Instalamos las pestañas de la criquera.

26. A continuación colocamos el aro y verificamos que las pestañas despeguen respondiendo al resorte.

27. Ahora introducimos el cuerpo haciendo un movimiento hacia la izquierda, de modo que las pestañas vayan trabajando y nos permitan su deslizamiento.

28. Una vez colocado el cuerpo podremos ver claramente como trabajan las pestañas de la criquera.

29. La cantidad de microarandelas que colocaremos ahora dependerá del juego que haya tenido la criquera. Si el juego era mucho colocaremos dos arandelas menos, si era poco sólo una menos. A continuación, pasamos a colocar las bolillas superiores, para lo cual no será necesario engrasar previamente la pista ni las bolillas (en todo caso bastará con una gotita de
aceite en ellas.) Finalmente colocamos la pista donde ruedan las bolillas, recordando que se ajusta en sentido inverso. Darle el torque justo, sin pasarse de fuerza, encontrando el punto justo donde rueda fácilmente y sin juego. Hay que repetir toda esta operación cuantas veces sea necesario hasta lograr que la rueda gire perfectamente, sin frenos, con suavidad.

Si en alguna oportunidad nos decidimos a hacer este tipo de trabajos que yo llamo de microcirugía, habrá que armarse de paciencia, ser muy prolijo y contar con un minitaller propio, pero lo fundamental es aprender a medir con sutileza el tipo de fuerza y la precisión que se utiliza en este tipo de trabajos. Próximamente en otra post de micromecánica vamos a desarmar un shifter Shimano, una verdadera pieza de relojería.

Diego Maldonado
Exact Bikes
info@exactbikes.com.ar

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1 personas han dejado comentarios

Sabado 03 de Diciembre de 2011

Fabio escribio :

Hola, muy útil la info del blog,y lo digo por esta y muchas otras notas más, mil felicitaciones!!!

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