El ciclista y el mecánico, batallas de taller
El ya antiguo oficio de reparar bicicletas solía heredarse de generación en generación. Además, como en la gran mayoría de los artes y oficios, era tradicional hasta hace unos años transitar los clásicos escalones de capacitación, desde ayudante o aprendiz, pasando por tercer, segundo y primer mecánico, hasta llegar a jefe de taller.
Pero como la densidad de bicicletas -y su complejidad mecánica- aumentó notoriamente en los últimos años y la cantidad de talleres no, este sistema de aprendizaje mediante jerarquías resulta hoy obsoleto y limita la "cantidad" de mecánica que reclama el mercado. La situación puede resumirse así: muchas bicicletas, muchas bicicleterías y talleres, en consecuencia muchos, muchos mecánicos.
Estos "muchos" mecánicos deben hoy enfrentarse con la mecánica de las bicicletas con cambios, para las que nunca
existieron parámetros fijos en las reparaciones o regulaciones. En este punto se genera un vacío, vacío que afecta tanto al mecánico experimentado como al novato, pero que en general el experimentado logra llenar recurriendo a su larga historia de ensayo y error.
Sumado a este margen de "imprecisión" en la mecánica ciclista, desde hace unos años se está dando un gran crecimiento de la tecnología, y en este momento particular estamos atravesando una verdadera revolución en cuanto a transmisiones, suspensiones, geometrías y otros varios rubros. Hoy pareciera que todas las partes claves de la bicicleta se investigan, se rediseñan y en muchos casos hasta se fabrican con nuevos y exóticos materiales que codifican su comportamiento.Más alimento para el vacío y las dudas. En este "enrarecido" ambiente de imprecisión (o
ausencia de reglas claras de ajuste de ciertas partes de la bici), de permanente cambio e innovación, de mecánicos con años a cuestas y mecánicos recién llegados a la profesión, y de un variopinto abanico de usuarios, es que traigo aquí a
cuenta una serie de situaciones que se dan con frecuencia en bicicleterías y talleres. En muchos casos se trata de planteos repetitivos y cuestionables, surgidos tanto de usuarios principiantes como expertos.
La idea con esto es contribuir para que nuestro escenario siga creciendo sanamente. Tal como sucede en los talleres en épocas de poco trabajo como el invierno, cuando se aprovecha el tiempo para ordenar y limpiar, habría que utilizar esos
momentos también para reflexionar sobre el servicio y sobre la relación usuario-mecánico.
¿El primer service no era sin cargo?
Todas las tiendas que venden bicicletas de gama media y alta ofrecen un primer service sin cargo. Pero algunos clientes creen que éste tiene que ser gratis aún cuando lleven su bicicleta detonada por el uso.
Es completamente normal que una bicicleta tenga algún desperfecto en los primeros días de uso. Pero esto puede llegar a acentuarse si uno no la trata con delicadeza en las primeras salidas, lo que sería totalmente perjudicial para la máquina, fundamentalmente por la ruedas, ya que al aflojarse un poco la tensión de los rayos la rueda queda frágil y no soporta un golpe o un salto. Lo mismo sucede con los cambios, ya que al no estar finamente regulados tienden a "lastimarse", y así se corre el riesgo de que la cadena se salga y todo se termine dañando o aun rompiendo.
Ni hablar de la limpieza, que, en muchos casos, cuando se la lleva al primer ajuste deja mucho que desear. Y la suciedad en una bici no es sólo algo "feo"; en una bicicleta la suciedad degrada, rompe, desregula. En definitiva, un primer ajuste es sólo eso, y es importante que el usuario sepa qué cuidados debe tener con su vehículo nuevo. Si el daño se produjo por desidia, mal trato o abandono del mismo usuario es natural que los platos rotos no los pague la bicicletería o el mecánico sino él mismo. Cuentas claras conservan la amistad.
"Hace seis meses te traje la bici para un service y el freno no quedó bien"
Muchos ciclistas piensan que la bicicleta tiene que funcionar bien durante mucho, mucho tiempo. Y no es así. Es normal que se desregule cada tanto, y en general la culpa no será del mecánico que le hizo el service seis meses atrás sino del mismo uso, o, aunque parezca paradójico, también por lo contrario, es decir porque no se la usó durante un lapso considerable.
Además, siempre que encontremos alguna dificultad mecánica en la bicicleta después de realizado un mantenimiento, el reclamo debe hacerse al día siguiente o al menos rápidamente. Pero no seis meses después.
"Estaba viendo los platos y tienen varios dientes rotos o fallados"
Este reclamo es un clásico, y sucede porque el dentado de los platos siempre es irregular. A que tienen todos los sistemas de cambio actualmente. También es posible ver en el interior de los platos unas "pestañas" de aluminio que en muchos casos son circulares, aunque pueden tener formas caprichosas, y están clavadas al mismo, que, cuando están
en buen estado, cumplen también la función mencionada.
"Es la cuarta vez que pincho en tres días, ¿cómo puede ser?"
A veces pasa. Pero hay que tener en cuenta los siguientes factores:
- Si el parche está bien hecho, no tiene por qué despegarse. El vulcanizado en frío hace que éste se funda a la cámara a tal punto que para retirarlo hay que romperla.
- Si la cubierta tiene un ligero corte, imperceptible, y se le da mucha presión (60), es normal que se asome un pedacito de cámara y se pinche constantemente. En estos casos hay que revisarla minuciosamente, dando vuelta la cubierta y observando bien la cara interna.
"Voy a llevar la bicicleta al service porque pasado mañana tengo una carrera"
Es muy normal que haya que hacer algunos ajustes antes de competir. Pero si la bicicleta no fue atendida durante mucho tiempo, seguramente el trabajo que requerirá será lo bastante complejo como para tener que hacerlo a los apurones. Por eso siempre recomiendo que el seguimiento sea constante, y mucho más si competimos, o si nuestra bicicleta sufre trato intensivo y/o maltrato.
"¡Pero si vi el precio en Internet y costaba menos!"
En los tiempos que corren este reclamo es muy normal, y también es normal y razonable que el cliente busque el mejor precio. Sólo que en algunos casos las diferencias son notables, y entonces habría que poner en la
balanza si el precio es con instalación profesional incluida o si la compra se realiza como en un quiosco.
La realidad es que las tiendas chicas nunca van a poder competir con los precios de promoción que se ofrecen en Internet, que en muchos casos son los mismos que al por mayor.
Ahora bien, retomando el tema del servicio que ofrecen las bicicleterías y los talleres mecánicos, no es para nada desmedida una diferencia de cuatro pesos en una cadena ó de 12 en una pata de cambios, cuando la instalación del componente la hace un profesional.
"Cuando la llevo al service porque no me funciona bien, me miran con cara rara. Y eso que se la compré a ellos mismos"
Y sí. Algunas veces sucede que el lugar donde la bicicleta fue comprada no tiene el servicio que nosotros desearíamos. Quizás ese comercio esté interesado más en vender bicis y no en dar un buen service. Esto no es malo, sino todo lo contrario. Existen tiendas especializadas en ventas y otras en mecánica. Uno puede elegir.
"Me vendiste este inflador carísimo y no funciona"
Todos los productos industriales, por más que sean de buena calidad, requieren de ciertos cuidados. Pero fundamentalmente hay que comprender su funcionamiento para poder utilizarlos correctamente. En este rubro, las personas que están acostumbradas a la atención al público tienen la habilidad de darse cuenta cuando el desperfecto o la rotura se han dado por mal uso o por defecto de fabricación.
Por ejemplo, los infladores, sean de pie o de mano, tienen un seguro en forma de palanca detrás del pico, que, una vez acoplado éste con la válvula de la cámara, hay que accionarla, desplazándola hacia afuera. De esta manera, el pico sujetará a la válvula y, en el caso de una válvula Schrader (de auto), una pequeña pieza que está en su interior presionará al óvulo, que, al ser presionado, permitirá que el aire pase al interior de la cámara.
Si esto no sucede es porque el pico está mal puesto, de modo que no se está accionando el óvulo de la válvula y por más que nos matemos haciendo fuerza nunca vamos a inflar, o lo vamos a hacer pero con mucho trabajo.
Por otra parte, si la cámara es con válvula Presta (fina) hay que invertir las dos piezas que están adentro del pico. Caso contrario tampoco podremos inflar.
En suma, cuando vuelve algún cliente con un inflador que "no funciona", en el 90% de los casos no es porque es malo o
está roto sino porque no se lo está usando correctamente. Por eso, el reclamo pasa a ser una consulta, y, finalmente, todos felices. Si hubiese habido un asesoramiento previo a la venta, esto no hubiese sucedido.
"Cuando voy a más de 40 la rueda trasera me vibra"
Sucede que al haber subido un escalón en su nivel de pedaleo, algunos ciclistas comienzan a notar pequeños desperfectos que hasta el momento no se habían percibido porque nunca habían exigido tanto a su máquina. Esto se puede dar porque la rueda esté ligeramente descentrada, la cubierta mal talonada o deformada por desgaste y en muchos casos por el líquido antipinchazos o la banda de kevlar, todo lo cual puede hacer que la rueda se desbalancee. Además, por más que la rueda haya estado originalmente preparada para soportar altas velocidades, algunas de las cosas mencionadas pueden haber modificado aquel equilibrio.
Diego Maldonado
Exact Bikes
info@exactbikes.com.ar





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