El ciclismo, un modo de vida
Hace aproximadamente 15 años, en épocas del nacimiento de la revista Biciclub muchas personas comenzaron a adoptar la bicicleta como modo de vida. (Me incluyo, yo por aquel entonces tenía 19 años.)
Todos, tanto los que trabajamos en esto, y que tenemos la fortuna de hacer los que nos gusta, como los que simplemente pedalean, hemos sentido que la bicicleta nos daba libertad e independencia. Poder desplazarnos rápidamente por nuestros propios medios y recorrer grandes distancias en poco tiempo.
Son los principales motivos por los cuales uno adopta a la bici desde muy chico. Y en esa edad no sólo la libertad es tentadora, sino también lo es divertirse saltando o haciendo piruetas. Pero si hay algo que es fundamental y creo que común a todos los que pedaleamos es poder aclarar nuestras ideas mientras rodamos.
Por todos estos motivos y por muchos otros, pienso que la bicicleta es un bien muy preciado, no sólo un vehículo. Y en consecuencia merece ser tratada de la mejor manera en cuanto al mantenimiento, actualizaciones y demás.
Para los que vivimos en la ciudad y nos cansamos de hacer colas en las paradas de colectivos, y también para los que viven en pequeños pueblos rurales o en el mismo campo, nos da un gran alivio saber que la bicicleta está siempre a nuestra disposición.
Este vínculo íntimo que se genera entre la bici y el ciclista hace que en casi en todos los casos aquella sea un fiel reflejo de la persona que la conduce. Y sentirte identificado con tu bicicleta es un objetivo que
Actualmente se puede alcanzar sin tantos problemas como hace unos años, ya que hoy en día la oferta es amplia y variada y hay mucho por explorar en este ámbito.
Razones de pesos
En los tiempos que corren, al que aun no adoptó la bici como medio de transporte, hay que hacerle una cuenta muy simple, que le va a dar un buen empujón para encarar este modo de vida.
Todo el que actualmente usa colectivos y/o trenes en una gran ciudad gasta un promedio de cinco pesos por día en pasajes. Si multiplicamos esta cifra por los 25 días hábiles del mes el importe se va a unos 125 pesos, lo cual significa que en un año gastaremos unos 1.500 pesos, sin contar viajes extras ni algún remise o taxi que podríamos evitar disponiendo de una bici. El hecho es que en la actualidad una buena bicicleta ronda esos valores, con accesorios incluidos, y su duración con buen mantenimiento es indefinida. De modo que sabiendo cuánto uno gasta por año en transporte público, se puede tomar la decisión sin titubear mucho.
¡Ooooommmm!
Por otro lado hay razones que no son económicas. La bicicleta no sólo nos libera de tensiones por el mero hecho de que para usarla hay que hacer ejercicio sino que nos evita contagiarnos de las tensiones que se generan cuando el transporte llega tarde, o el colectivo o el tren vienen llenos a tope y debemos
Viajar como sardinas en lata, “disfrutando” de perfumes no precisamente de azahar y con el riesgo de que los carteristas se hagan un picnic.
En definitiva, la bicicleta pasa a ser algo más que una bicicleta. Es un medio de locomoción que nos libera de mucho del estrés ciudadano, pero también es ecológica y saludable y ofrece muchos otros beneficios, algunos de los cuales veremos a continuación.
Más tiempo
El primero y el más típico es que cuando comenzamos a utilizar la bicicleta todos los días el tiempo comienza a holgarse, ya que está ampliamente demostrado que en recorridos medios urbanos la bici nos lleva más rápidamente de puerta a puerta que cualquier otra combinación de transporte. Y ni hablar en las horas pico. Hay muchos estudios hechos en grandes ciudades en esos horarios, donde un viaje de media hora en bicicleta puede demorar una hora o más en transporte público o en automóvil. Así que la bici también nos puede permitir dormir un ratito más a la mañana. Y de paso, tonificaremos nuestros músculos y disfrutaremos del que para mí en lo personal es el momento más gratificante del día, cuando a la mañana voy pedaleando rumbo a mi trabajo.
Ciclismo y deporte
Cuando uno ya lleva un tiempo pedaleando comienza a sentirse más fuerte, va tomando más confianza en sí mismo, acorta más aun los tiempos de viaje y hasta puede aparecer ese bichito instintivo que hace que cuando nos aproximamos a otro ciclista que va en nuestro mismo sentido de marcha queramos sobrepasarlo.
Esto es algo natural y cotidiano y en algunas personas puede servir para madurar la idea de no sólo limitarse al uso de la bici como medio de transporte o como ejercicio físico, sino también como un medio para hacer deporte En ese punto, ya fortalecidos y hábiles en el manejo, muchos comienzan a medirse con pares y hasta se prenden en pedaleadas grupales. Y puede suceder que al hacer estas experiencias lleguemos a la conclusión de que no andábamos tan fuerte como creíamos. En ese punto surgen distintas opciones:
- Si quiero alcanzarlos y que no me cuelguen.
- Si quiero pasarlos y colgarlos.
- Si quiero estar en ese grupo que anda tranqui.
- Si quiero estar en aquel pelotón que rueda a mil.
- Si mejor sigo en soledad, desafiándome a mí mismo y haciendo ciclismo ooommmm.
Pero en todos los casos, optemos por lo que optemos, en este punto ya somos ciclistas y nada ni nadie podrá nunca separarnos de la bicicleta.
Pero también, como todo, el ciclismo tiene sus contras. Y como mejor prevenir que curar, veamos algunas de ellas.
¡No te abras Sésamo!
A casi todos los que hemos rodadado por años en bicicleta nos ha sucedido el terrible accidente de que algún automovilista estacionado abra imprevistamente la puerta en el mismo instante en que estamos por sobrepasarlo. Un buen golpe, dientes rotos y hasta algo más grave puede ser el resultado, además de una rueda delantera hecha un rulo. De modo que ahí va el primer consejo: ¡usar casco!
Naturalmente que la experiencia en el tránsito urbano permite acumular experiencia para este y otros casos de posibles accidentes. Adquirimos control, leemos anticipadamente lo que está pasando en la calle. Es que somos el eslabón más débil de la acera. Con el tiempo sabemos que hay que tomar una distancia prudencial de los autos estacionados, ocupando el carril que por derecho nos corresponde por más que algún automovilista nos bombardee a bocinazos, o circulando por el margen opuesto de la calzada. Pero cuando esto no es posible debemos mirar muy atentamente si en los autos estacionados por si hay alguien en el asiento del conductor.
Aunque esto es hoy día bastante dificultoso, debido a la proliferación de los vidrios polarizados, que deberían estar efectivamente prohibidos, como lo están en buena parte de las ciudades del primer mundo amigables con el ciclismo.
Los cacos
Fuera de un accidente, lo peor que le puede pasar a un ciclista es que le roben la bicicleta. Es muy doloroso y sé de casos de gente que ha abandonado el uso de la bicicleta por ese motivo. Veamos entonces qué cosas se pueden hacer para prevenir esto, que no son pocas.
En primer lugar, hay que ser concientes de los lugares por donde nos vamos a desplazar.
Todos sabemos que hay lugares típicos para el robo de bicis. Pues hay que evitarlos, y si hay que dar un rodeo, darlo.
Otra cuestión está vinculada a un extendido mito entre los ciclistas y es la creencia de que los cacos eligen qué bicicleta robar de acuerdo a la marca, lo que lleva a no pocos a encintar su bicicleta, dejándola ir reconocible y naturalmente muy fea. Una pavada. El ladrón de bicicletas es un oportunista y en el 99% de los casos no sale a robar bicicletas de tal o cual marca sino que simplemente sale a robar bicicletas fáciles, al voleo, que son, por ejemplo, aquellas que están justo delante de una casa o detrás de las rejas o que están apoyadas sin candado en la puerta de un kiosco o un almacén, o atadas con un “buen candado” en un lugar público.
Si un chico de 12 años o un jubilado distraído va deambulando lentamente y solo por alguna calle interna, sin la menor atención a su entorno, las probabilidades de un robo aumentan considerablemente. Para un caco solitario es como quitarle un caramelo a un bebé.
En suma, estas son situaciones que hay que evitar, porque en el robo de bicicletas más que en cualquier otro latrocinio, la ocasión hace al ladrón.
Otro tema es el verse obligado a dejar la bici en la calle cuando vamos a un comercio a comprar algo, aun con linga, que nunca es 100% segura, gracias a los modernos alicates. Personalmente, hace años que he tomado una decisión: si el comercio en cuestión no me deja entrar mi bicicleta o no me ofrece un lugar seguro para dejarla, no les compro y me voy, ya que siempre va haber algún lugar donde seremos bien recibidos.
Finalmente, mi consejo para los que abandonaron el ciclismo por un robo es que no se desalienten y que piensen que esa gente que roba las bicis nunca va a disfrutar de la vida y de las cosas que merecen mucho esfuerzo y sacrificio.
Así que no den el brazo a torcer y aunque les cueste hagan todo lo posible por recuperar esa tan preciada bicicleta, que cuando se adopta definitivamente más que un vehículo es un modo de vida.
Diego Maldonado.
www.exactbikes.com.ar





5 personas han dejado comentarios
Miercoles 13 de Octubre de 2010
diegoexact escribio :
Muchas Gracias Fred!!
muy interesante el texto del link que enviaste. gracias!
yo siempre voy a sostener que la bicicleta es un sentimiento.
creo que el modo con el que se emplea depende de cada uno, eso para mi es un mar de posibilidades que se abren constantemente.
por eso pienso que hay que ser creativo para pedalear......
por ejemplo: yo solo compito con migo mismo....
pero lamentablemente siempre nos miramos reflejados en el otro......
saludos,
Diego
Lunes 11 de Octubre de 2010
Fred escribio :
Hola, Diego, muy buen post y felicitaciones por el blog.
Espero que alguna vez mis horarios puedan coincidir con el de las clínicas que impartís en Martínez, y si se llegan a hacer en Capital, mucho mejor.
Por último, y si interesa, en mi blog copié unos fragmentos de un librito de Marc Augé, Elogio de la bicicleta. Dejo el link: acá.
saludos!
Viernes 01 de Octubre de 2010
Fernando Carrillo Arguelles escribio :
Mañana... Unete a la Milla Amarilla
El día de mañana 2 de octubre, es el día marcado como el inicio de la lucha contra el cáncer por parte de la fundación LIVESTRONG liderada por Lance Armstrong epta campeón del Tour de France y los invito a todos a unirse a la milla amarilla y apoyar esta lucha que ha ayudado a 28 millos de supervivientes del cáncer…
Viste de amarillo junto con Lance y el Club Carrillo Ciclismo Pirámides en el día de LIVESTRONG — este sábado, 2 de octubre
carrillociclismo.blogspot.com
Lunes 13 de Septiembre de 2010
diegoexact escribio :
Aguante!!! gracias por tu comentario!!
esta muy bueno!!!
saludos, Diego.
Martes 07 de Septiembre de 2010
Adrian escribio :
Gran post Diego!!! Otra razón de peso: hace un tiempito vi una comparativa acerca de la efectividad energética de la bicicleta como medio de transporte comparada con otros seres vivos, con automóviles y con aviones. Los resultados eran de una apabullante eficiencia, dado que los seres vivos tenemos un excelente "motor de comustión interna", sumado a la conservación de energía cinética de las ruedas. No recuerdo el dato exactamente, pero el kilo transportado en evión consumía en promedio unas 50.000 veces más calorías que el kilo en bicicleta. Saludos!!!
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